Liturgia Diaria
Alimento para el alma
XI Domingo del Tiempo Ordinario
14/06/2026
En aquellos días, los israelitas, partiendo de Rafidim, llegaron al desierto del Sinaí y acamparon. Allí acampó Israel frente a la montaña. Moisés subió al encuentro de Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo: «Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel: “Vosotros habéis visto lo que hice a los egipcios, y cómo os llevé sobre alas de águila y os traje a mí. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, pues mía es toda la tierra. Y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”».
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
R. Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
Aclama al Señor, tierra entera, / sirvan al Señor con alegría, / entren en su presencia con vítores.
Saber que el Señor es Dios, / él nos hizo y somos suyos, / su pueblo y las ovejas de su rebaño.
¡Sí, qué bueno es el Señor! / Su misericordia es eterna, / su fidelidad por todas las generaciones.
Hermanos: Cuando todavía estábamos sin fuerzas, Cristo murió por los impíos en el tiempo señalado. Ciertamente, apenas morirá uno por un justo; con dificultad, por un hombre de bien quizá se atrevería uno a morir. Pues bien, la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, cuando todavía éramos pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, ahora justificados por su sangre, seremos por él salvados de la ira! Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, reconciliados ya, seremos salvados por su vida! Y no solo eso, sino que también nos gloriamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios
En aquel tiempo, al ver Jesús a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies».
Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y para curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, el de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en ciudad de samaritanos. Id, en cambio, a las ovejas descarriadas de la casa de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis».
Palabra del Señor
Oración Colecta
Oh Dios, fuerza de los que en ti esperan, atiende favorablemente nuestra súplica y, pues nada podemos por nuestra debilidad, concédenos siempre el auxilio de tu gracia, para que, queriendo y obrando siempre según tu voluntad, sigamos tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.